Lo mejor de la vida es poder disfrutar plenamente de ella.
Y cómo, se pregunta mucha gente. Yo tengo mi propia receta de la felicidad. En mi caso con la familia y los amigos. Y con esto quiero decir que no hay nada mejor que una buena “comidica” con la gente a la que quieres o unas “cervecicas” frescas con unos buenos amigos, o simplemente hacer estas preciosas galletas con mi hermana.
Saber que los que te rodean están bien, y esto no significa que tengan todo lo que se desea en la vida. Si os fijáis esa es una forma de ser muy infeliz porque nunca se puede tener todo. Y quien lo diga miente ya que siempre falta algo, amor, amistad, dinero, salud, trabajo.
Hay que pensar en qué es lo más importante. Para mi sin duda es tener salud, el amor de las personas que quiero y poder pagar mis facturas, aunque sea a trompicones, es suficiente para ser feliz.
Claro que todo el mundo quiere una mansión o un cochazo pero eso no garantiza la felicidad.
Muchas veces no somos conscientes de lo que tenemos y por eso no lo disfrutamos como deberíamos, el tiempo pasa y nos acordamos cuando lo perdemos.
Piensa en lo que tienes, disfrútalo. No piensen en lo que te gustaría o no tienes.
Y sobre todo: HAZ, AL MENOS UNAS HORAS POR SEMANA, ALGO QUE TE GUSTE HACER.
En mi caso es cocinar, hacer las fotos de mis postres, que es lo único que queda una vez que se han disfrutado.
Y sobre todo compartir mis recetas y mis avances con todos vosotros.
Pensad siempre en lo que tenéis y no en todo lo que queréis esa es la receta de la felicidad.
¡Sed felices!
Y ahora sí, una receta con buena dosis de azúcar para ayudar a endulzar la vida.
GALLETAS DE PAN DE JENGIBRE
INGREDIENTES:
5 cuchara agua
220 g. de azúcar moreno
5 cucharadas de miel
2 cucharadas de jengibre molido
2 cucharadas de canela molida
1/2 cucharada de clavo molido
250 g. de mantequilla con sal, fría y en dados.
1 cucharadita de bicarbonato sódico
560 g. de harina y un poco más para espolvorear.
ELABORACIÓN:
Ponemos el agua, el azúcar moreno, la miel, el jengibre, la canela y el clavo en un cazo a fuego medio.
Llevamos a ebullición sin dejar de remover.
Retiramos del fuego y añadimos la mantequilla en dados poco a poco y sin dejar de remover hasta que se integre bien.
Añadimos el bicarbonato teniendo en cuenta que crecerá cuando la añadamos.
Dejamos reposar a temperatura ambiente.
Una vez fría la mezcla pasamos a un cuenco grande junto con la harina. Mezclamos bien hasta obtener una masa pegajosa y húmeda.
Envolvemos la masa en film de plástico y ponemos en el frigorífico unas dos horas o hasta que esté fría y firme.
Una vez firme, extendemos harina sobre la superficie de trabajo. Extendemos la masa con un rodillo dejando un grosor de unos 5-6 mm.
Con la selección de nuestros cortadores preferidos hacemos las figuras y las ponemos sobre unas bandejas de horno que hemos preparado con papel de horno.
Refrigeramos unos 30 minutos antes de hornear.
Precalentamos el horno a 200 ºC.
Horneamos entre 8-10 minutos.
¡¡¡¡LISTAS PARA COMER!!!!
También podemos decorar con glasa real, como las de la foto....
Ya sé que tengo pendiente con todos vosotros el tema de mostrar cómo hacer las decoraciones, pero será en otro post.....
O tal vez haga un apartado especial para decoraciones.
Cuando lo tenga claro veremos.
¡¡¡Besitos!!! Y que paséis una feliz semana